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¿Te atreves a soñar?

 

No es la primera vez que hablamos en este blog de métodos alternativos de educación o, por lo menos, de métodos que se desvían de la ortodoxia de la educación reglada. En esta ocasión volvemos a hacerlo, pero desde una perspectiva más amplia, sin restringirla al ámbito escolar, sino vista desde el punto de vista de los propios adultos.

En la situación por la que estamos atravesando, lo que en el vídeo denominan “zona de confort” se hace más evidente. Hoy en día el pesimismo parece inundar el día a día, significando una reacción obvia ante el clima de inestabilidad que estamos viviendo. No obstante, no es menos cierto que los tiempos que nos han tocado vivir son tiempos interesantes al comenzar en ellos un proceso rupturista con lo que se venía dando en las últimas décadas. Tanto en el ámbito económico, pero también en el social e incluso ideológico, los paradigmas que se tenían por inamovibles parecen tambalearse, lo que produce una fuerte sensación de desorientación y angustia.

Lo que ocurre en el fondo, es que ese escenario llamado “zona de confort” se resquebraja, pero no ya porque busquemos salir de dicha zona y plantarle cara a lo desconocido, sino porque las circunstacias y el entorno nos obligan a ello. Así pues, la situación que nos toca vivir puede verse como una oportunidad única para romper con lo que estábamos habituados a hacer y buscar un cambio, con valentía, conociendo nuestros objetivos sin descuidar nuestras capacidades.

Gran parte de la dificultad que tenemos a la hora de salir de la zona de confort e ir más allá de lo conocido, incluso a la hora de perseguir nuestras metas más ambiciosas, se debe a la educación que hemos recibido y a los estándares de “vida cómoda” que se nos han inculcado en base a una falsa seguridad. Y digo falsa seguridad, porque lo que se garantizaba como un hecho, no era más que una quimera. En  nuestro entorno hablar de seguridad es poco más que una cuestión abstracta, ya que, si convenimos en el hecho de que el entorno es cambiante, el concepto de seguridad se difumina en los cientos de problemas que se dan a diario.

Es por ello que, desde la educación, desde los métodos de enseñanza, se ha de buscar un cambio en la mentalidad, buscando no ya inculcar la promesa de una estabilidad futura, sino relacionar esa promesa de estabilidad con la idea de que para alcanzarla hemos de ser valientes, hemos de mantener nuestras mentes abiertas a los cambios, para reaccionar con rapidez y lucidez, adaptándonos al entorno y aprovechando las oportunidades. Sólo así, las personas que hoy están viviendo su infancia podrán superar los retos que se les plantearán en un futuro incierto con más éxito del que nuestra generación está teniendo.

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